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Un caso de impacto social en el mundo del arte

Después de visitar el LACMA (Los Angeles County Museum of Art) por primera vez, mi hija de entonces cuatro años insistió varias veces: “¿Por qué nos vamos? Quiero venir mañana otra vez, ¿cuándo volvemos?”. Intuí que algo pasaba. Recapitulé. ¿Qué habíamos hecho diferente en el LACMA que no hicimos en otros museos? Y empecé a investigar y a preguntar.

En este post, para cuya preparación tuve la oportunidad de charlar con Karen Satzman, directora del Youth and Family Education Programs del LACMA, analizo en qué consiste el programa Arts for NexGen —o como el LACMA se ha convertido, en poco más de una década, en un recurso de valor para muchas familias angelinas—, así como los resultados de su primera evaluación de impacto social.

El contexto

El LACMA es el museo de arte más grande de la costa oeste de Estados Unidos. Desde su creación en 1965, el museo se ha dedicado a conservar, difundir y expandir una colección enciclopédica de más de 130.000 objetos artísticos que dan a conocer distintas culturas del mundo desde la antigüedad hasta el presente. Desde 2006, su director es Michael Govan, antiguo director del Dia Art Foundation de Nueva York, que ha dado proyección internacional al museo y actualmente tiene entre manos un ambicioso y controvertido proyecto de ampliación.

La salud del museo no fue siempre tan buena como la actual. Andrea L. Rich, que estuvo al cargo del LACMA justo antes que Govan (1995-2005), fue la persona que enderezó la institución después de unos años sin liderazgo. Proveniente de la UCLA (University of California, Los Angeles), de la que fue administradora, Rich realizó cambios radicales en la forma de funcionar del museo y dio un nuevo enfoque a la institución [1][1] Los Angeles Times Interview, "Andrea Rich. Educating the Next Generation of Art Lovers", 26 de octubre de 1997 (traducción de la autora). Una de las cosas que hizo fue cambiar la misión del museo para recoger también su deber de crear experiencias educativas significativas, estéticas, intelectuales y culturales para un público lo más amplio y diverso posible. El museo había perdido su foco y debía conectar con su comunidad y llenarse de sentido.

En ese marco encargó el proyecto Arts for NexGen, que tomó forma en 2003.

El caso de Arts for NexGen

La finalidad de Arts for NexGen era hacer el museo más accesible a los jóvenes y a las familias, fortalecer su sentimiento de pertenencia y conexión con el LACMA y abrir las puertas a una comunidad socialmente más diversa. Para ello, Andrea L. Rich puso a trabajar juntos los departamentos de Educación, Membresía (programa de socios o amigos del museo) y Marketing.

Gracias a este trabajo interdepartamental se identificó un prerrequisito indispensable para la consecución del objetivo: eliminar la barrera económicapara visitar el museo.

Partiendo de esta clara condición previa, se intervino estratégicamente creando una categoría de miembro del museo gratuita para todos los jóvenes menores de 17 años. Además (¡y aquí yace una de las claves del éxito!), NexGen permitía a cada miembro NexGen llevar de forma gratuita un acompañante adulto, ya sea un miembro de la familia, un amigo, el canguro, un vecino…

La razón por la cual se lanzó esta acción en el marco de la membresía era obvia: se trataba de enfatizar su pertenencia al museo y hacerles sentir parte de este desde el primer día.

Por otro lado, reunieron bajo un mismo “paraguas NexGen” todos los programas educativos (preexistentes y nuevos, gratuitos o a coste muy reducido) que ponían en valor la creación de conexiones personales con el arte mediante tres pilares básicos: mirar el arte, hablar de arte y hacer arte.

Arts for NexGen, que capta entre 10.000 y 12.000 nuevos miembros cada año, cerró el 2016 con 234.016 miembros. Si bien es cierto que el objetivo del programa no está en la cantidad sino en la calidad de sus propuestas, hice el ejercicio y la cifra equivale al 8 % de la población menor de 18 años de Los Angeles County [2][2] US Census. Si el dato no os dice nada, os ofrezco una comparación: sería como si 82.000 jóvenes menores de 18 años de la provincia de Barcelona fueran amigos del Museu Nacional d’Art de Catalunya [3][3] Idescat. Las cifras hablan por sí solas.

Las propuestas educativas NexGen

Aquella mañana de septiembre que fuimos al LACMA paseamos poco por las salas del museo; lo que permite el ritmo de dos criaturas de dos y cuatro años. Sin embargo, estuvimos casi una hora en la Boone Children’s Gallery, la joya de la corona de NexGen.

Allí unos voluntarios nos invitaron a sentarnos en mesas comunitarias, nos dieron papel y pinceles, nos enseñaron los pigmentos que podíamos utilizar y empezamos a pintar juntos, pequeños y mayores. No se trataba de un parquin de niños, se trataba de otra cosa. El pintar nos llevó a la concentración, al silencio, pero también a hablar de lo que iba surgiendo: de colores y de formas, pero también de por qué se forma el arcoíris o de las distintas formas de interpretar la realidad, sin olvidar la fascinación que provocó el maravilloso dragón que dibujaba el adolescente de al lado.

Fue un rato distendido que no habíamos previsto y que ningún responsable de la sala tuvo prisa en terminar. El tiempo de calidad fue uno de los mejores aliados, y era tan válido marcharse a los 10 minutos como tirarse ahí toda la mañana.

Otra baza fue el momento de escoger: ¿dejábamos los dibujos colgados en la galería del museo o nos los llevábamos a casa? La posibilidad de colgarlos en el museo de alguna forma dignificaba y daba validez a nuestras producciones poniéndolas al nivel del Matisse que habíamos visto de reojo. Quizás porque fue una experiencia única, diferente y valiosa para toda la familia, pesó más la segunda opción, y los dibujos que hicimos aquel día ocupan un lugar privilegiado en las paredes de casa.

La Boone Children’s Gallery es la propuesta estrella de Arts for NexGen, tal y como certifican sus cifras de usuarios (¡más de cien mil en 2016!). Pero el abanico de actividades es más amplio, y de entre los otros programas de NexGen me llamaron la atención las becas de colaboración para jóvenes de instituto. Cada año, unos 15 jóvenes reciben un pequeño estipendio para asistir cada viernes por la tarde al museo. Ahí reciben formación para dar visitas guiadas a otros adolescentes y colaboran con la organización del After Dark, una noche para adolescentes que tuvieron que limitar a 2.500 asistentes porque en ediciones anteriores se había desbordado. Inaudito.

En el siguiente cuadro resumo brevemente los programas de NexGen junto con el número de usuarios de 2016, facilitados por el LACMA:

 

Medición de su impacto social

El compromiso del LACMA para conseguir cambiar la percepción del museo —de un lugar elitista, académico y privilegiado a un espacio abonado para otros tipos de aprendizajes—, empezó con la determinación de Andrea L. Rich y continúa bajo la dirección actual, que en 2009 encargó una primera evaluación para medir el impacto social de Arts for NexGen. Los educadores del LACMA trabajaron durante todo un curso (junio 2009 – mayo 2010) con una consultora independiente para evaluar la eficacia del programa.

Evaluar y medir el impacto de este programa y demostrar su valor en el sí de la comunidad tenía, como mínimo, cuatro objetivos:

  • Mejorar y refinar los métodos y dinámicas de las propuestas para articular mejor las finalidades sociales y pedagógicas del programa.
  • Satisfacer la rendición de cuentas con las empresas colaboradoras.
  • Atraer más donaciones y apoyos que reviertan en el museo (el LACMA está en plena capital campaign para la ampliación y reforma del museo).
  • Proveer material de comunicación para los stakeholders.

Componentes de la evaluación

Los impactos sociales de proyectos culturales son, en parte, impactos intangibles que resultan complejos de medir, ya que no son cuantificables (enriquecimiento personal, ampliación de perspectivas, fomento de la creatividad, desarrollo de un sentimiento de pertenencia e implicación con la cultura, orgullo e identidad…). Aun así, existe un cierto consenso en el hecho de que la percepción de su existencia es la mejor manera de constatarlos.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, se utilizaron una mezcla de técnicas, cuantitativas y cualitativas:

  • Entrevistas face to face a familias: en cuatro distintas ocasiones dilatadas en el tiempo, los educadores hicieron entrevistas aleatorias a familias que acudían al museo. De entre los resultados destaco los siguientes datos:
  1. Las familias consideraban que los grandes beneficios de NexGen eran: 1) el acceso gratuito al museo; 2) acercarse al arte; 3) trabajar juntos como familia.
  2. El 80% de las familias había venido a hacer arte; el 71%, además, también aprovechaban para visitar la colección.
  3. El 50% de las familias habían asistido a algún programa educativo más de 5 veces; el 30% venía por primera vez al museo.
  • Encuestas online a los miembros: se enviaron por correo electrónico cuestionarios bilingües (español/inglés) con preguntas multirrespuesta solo a miembros NexGen (a partir de 5 años de edad) sobre el uso que hacían del carné, qué actividades habían asistido, qué era lo mejor de NexGen y del LACMA, y también se les pedía que expresaran con sus propias palabras su experiencia NexGen. Una parte considerable de los miembros mencionaba la Boone Children’s Gallery como experiencia de valor añadido, así como el abanico de actividades disponibles para hacer arte.
  • Diario familiar: cuatro familias NexGen fueron escogidas para elaborar un diario familiar durante cuatro meses y conocer más en profundidad los beneficios del programa en sus miembros. Los diarios incluían páginas con propuestas de temas específicos para los adultos y para los jóvenes: 1) la familia, 2) visitar el LACMA en familia, 3) visitar otros lugares en familia y 4) en casa en familia. También había páginas en blanco para temas de libre elección. A pesar de que la muestra es limitada, la consistencia de sus respuestas dio validez al método y se comprobó que las familias NexGen valoraban el museo como un lugar de aprendizaje y consideraban el LACMA una institución que sirve a la comunidad y específicamente a las necesidades de las familias.

“We love this program! It’s a wonderful way for us to share our excitement about art with our son. He enjoys it too, and we look forward to many years of coming here.”–  padres NexGen

Podéis consultar el informe de evaluación aquí.

Desde entonces se realizan encuestas periódicas a los usuarios de NexGen y hay previstas otras actuaciones de medición en el futuro.

Conclusiones

La mezcla de los distintos métodos de medición permitió recoger datos del impacto que está teniendo el programa en sus miembros, y ver cómo están cambiando las percepciones sobre el museo y las actitudes sobre las experiencias que en él se viven.

NexGen es un caso que ha conseguido lanzar con éxito el mensaje de que los jóvenes y las familias pertenecen también al museo. Las familias no ven el carné de NexGen exclusivo para sus hijos, sino que lo perciben como una membresía de toda la familia y ven el LACMA como un recurso de por vida para sus hijos.

El resultado de la evaluación del impacto indica que el LACMA se ha vuelto relevante para una generación de visitantes del museo. Será interesante ver cómo incide en el futuro, si estos jóvenes continuarán su relación con el museo —como miembros o como padres del programa mismo—, cómo se diversificará la profesión en el mismo LACMA, cómo influirá en otros museos —su éxito ha motivado el interés de muchas instituciones— así como en políticas culturales.

 

 

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Este artículo fue publicado originalmente en LinkedIn el 31 de marzo de 2017.